En la mayor parte de la historia de la humanidad, se ha estado en la búsqueda perpetua de alcanzar la mayor esperanza de vida posible. Pero desde hace no tanto tiempo, la gente se dio cuenta que de poco sirve llegar a una avanzada edad si el estado de salud es malo. Por ello, ya se le da prioridad a la calidad de vida a partir de cierta edad en lugar de a la longevidad persé.
Muchos expertos en longevidad hablan sobre cuáles son los mejores hábitos para alcanzar un mayor bienestar a partir de cierta edad. Uno de ellos es Patricio Ochoa, que recientemente ha hablado de cómo nos afecta la edad a partir de los 30 y qué podemos hacer para contrarrestarlo.
Hablando sobre la sarcopenia, que es la pérdida gradual de la masa muscular, dijo que "la clave no está en luchar contra el tiempo, sino en mantener hábitos que sostengan nuestra fuerza".
Aun así, también habla de la importancia que es haber realizado ejercicio en la juventud, en lugar de esperar a la edad crítica de los 30 y más: "El músculo tiene memoria. Si lo trabajaste de joven, te ayudará a recuperarte antes. Pero si lo abandonas por completo, el cuerpo responde con fatiga, desánimo y rigidez".
"Hemos normalizado vivir agotados y eso reduce nuestra tolerancia al estrés. Cuando cuidamos el cuerpo, cuidamos también la cabeza", afirmó, haciendo hincapié en cómo el sedentarismo no solo afecta a nuestro físico, sino también a nuestra salud mental.
Ochoa, además, contrarrestó las "excusas" que se suelen poner cuando a partir de cierta edad perdemos masa muscular y nos sentimos más cansados, soliendo achacarlo a la andropausia o al metabolismo: "No es que el metabolismo cambie sin avisar. Cambian los hábitos. Dormimos peor, comemos peor, vivimos con prisa. Eso afecta antes que cualquier descenso hormonal”.
Para concluir, Ochoa recuerda que entrenar y mantenerse en forma no debe verse como un castigo, sino como una forma efectiva y positiva de afrontar el futuro y, sobre todo, la salud mental: "Mientras más movemos el cuerpo y respetamos su recuperación, más capaces somos de gestionar el estrés y de responder a la vida con calma", concluye.