Ya sea de mediocentro o actuando en el eje de la defensa, Omar Mascarell es un tesoro para este Real Mallorca. El tinerfeño está siendo una de las piezas clave del equipo de Martín Demichelis por su buen rendimiento, su inteligencia táctica y, sobre todo, su polivalencia. El internacional con Guinea Ecuatorial está actuando como central debido a la sensible baja de Antonio Raíllo y, para fortuna de los bermellones, está cumpliendo con creces, consiguiendo que apenas se note la ausencia del capitán.
Mascarell era un pilar fundamental con Arrasate y lo sigue siendo ahora con el técnico argentino a los mandos. Desde la jornada 12, ante el Getafe, ha sido titular en todos los partidos salvo en dos, debido a su presencia en la Copa África. Resulta extraño comprender que su continuidad en el club no esté asegurada tratándose de un futbolista que cuenta con tal protagonismo. De hecho, tuvo opciones de salir en enero al Atlético Mineiro, pero Pablo Ortells dejó claro que no podían permitirse la salida de un jugador de su importancia.
En el sitio de Raíllo
La lesión de larga duración de Raíllo supuso un duro golpe para los intereses del Mallorca y sus aspiraciones para lograr la permanencia. Sin embargo, la aparición de Mascarell como central ha sido una bendición. Demichelis optó por colocar al tinerfeño en la zaga junto a Martin Valjent en el duelo ante el Real Madrid y, desde entonces, tan solo ha querido quitarle de ahí en el partido ante el Alavés. Un encuentro, además, en el que incluso llegó a incrustarse como tercer central en muchos momentos.
Al oficio y la contundencia que está mostrando, se le une su buena salida de balón, un aspecto en el que mejora claramente al resto de centrales del equipo. En esta tesitura, con las numerosas bajas con las que está teniendo que lidiar Demichelis, es esencial contar con un futbolista que te sirva para todo y que rinda en la posición en la que se le ponga, y Mascarell está siendo ese hombre.
Su liderazgo y su experiencia a sus 33 años están siendo claves para que el Mallorca esté más cerca del objetivo. Cabe recordar también que el de Santa Cruz está a una tarjeta de ser sancionado por acumulación. Su ausencia en alguno de los tres últimos partidos, ante Getafe, Levante y Oviedo, sería otro contratiempo para el conjunto balear, sobre todo, porque está siendo imprescindible.