Alonso’s moonshot to left field upheld as foul ball after review
Mónaco, la casa de Pogacar, la Vuelta y el ciclismo
Suntuoso y rimbombante, Mónaco siempre ha tenido notoriedad por su pasarela de famosos y por sus equipos de baloncesto y fútbol, además de la célebre carrera anual de Fórmula 1 o el torneo de la ATP. También es un lugar paradisíaco en lo fiscal para los ciclistas (y deportistas en general) con la carte de séjour, tarjeta de residente, que exige pasar al menos 6 meses y un día al año viviendo en el territorio —se controla mediante el consumo de luz, agua y registros policiales— y abrir una cuenta bancaria con un depósito mínimo elevado (habitualmente a partir de 500.000€) o contratos profesionales de gran cuantía. Con montañas que envuelven al Principado, hay más de 50 corredores que residen allí (destacan Pogacar, Roglic, Bernal, Quintana, Mohoric, Trentin…), y todos verán este sábado la salida de la Vuelta a España, que convierte a Mónaco en el cuarto país (tras Italia, Francia y Países Bajos) en albergar la primera etapa de las tres grandes, tras el Giro en 1966 y el Tour en 2009.
Mariano Díaz, el jugador que está de mudanza
Aquel día de septiembre de 1997 fue la primera vez que a Mariano Díaz (Premià de Mar, 33 años) le señalaron con el dedo. Era sábado y Enrique Pimpinela, mejor conocido como Maño, una de las figuras históricas del Club Esportiu Premià, hablaba de fútbol con un amigo en un parque de la localidad barcelonesa. Al fondo, entre palmeras, por el puro placer de jugar, dos hermanos golpeaban una pelota. Empezó a observarlos, distraído, mientras seguía la conversación, hasta que uno de ellos le hizo parar en seco. “Oye, tu nieto no mueve la pelota como los demás”, le dijo a su compañero de charla. “Traémelo al campo del Premià”. Ese mismo lunes a las 17.30, ahí estaba, esperando en la puerta de las instalaciones deportivas del equipo de su pueblo. Era Mariano. Tenía cuatro años y medio.
